¡Buenos días a todos!
En esta, la primera entrada del viaje a Derry comenzamos el periplo de nuestra aventura para llegar a nuestro destino, Londonderry en Irlanda del Norte.
Comenzamos por la tarde del domingo, poco después de comer, reuniéndonos todos en lo que era la estación de autobuses de Vigo para así comenzar nuestro viaje hacia el aeropuerto de Oporto. Comprobamos que estamos todos listos con nuestros documentos de viaje y equipajes para disponernos a subir al bus y así llegar con tiempo suficiente.

Salida desde Vigo
Antes de marchar conmemoramos la salida con una foto de grupo junto a nuestros compañeros de viaje, los estudiantes que van a ir a Dublín. Ya listos, subimos al bus y nos ponemos cómodos mientras recorremos los 150 kilómetros que nos separan del aeropuerto de Oporto, el viaje no se nos hizo largo y al llegar preguntamos cuando podríamos facturar las maletas para así estar más cómodos. Muy amablemente nos atendieron un poquito antes para poder agilizar la facturación del grupo y así pasar por el control de seguridad con más calma. Todo fue según lo esperado y una pasado el control llegamos a la zona de tiendas y aprovechamos para comer algo y solazarnos antes de dirigirnos a la puerta de embarque. Después pasamos un segundo control, el de pasaportes y nos pusimos a la espera para embarcar. El vuelo salió sin retrasos, nos esperaban unas dos horas y media de vuelo hasta Belfast.

A punto de embarcar en Oporto
Al aterrizar en el aeropuerto de Belfast pasamos un nuevo control de pasaportes y bajamos a la zona de equipajes para coger nuestras maletas. Una vez terminado, esperamos apenas cinco minutos y nuestro conductor ya estaba allí listo para llevarnos hasta nuestro destino final, la ciudad de Derry. El viaje fue bastante tranquilo ya que al ser plena noche había muy poco tráfico y cuando llegamos a la ciudad amurallada ya nos estaban esperando las familias para llevarnos a casa a dormir, cosa que nos merecíamos después de un viaje tan largo. Además, al día siguiente tendríamos nuestra primera clase en la escuela de inglés Foyle International.
En nuestro primer día en Derry nos reunimos en la entrada de la escuela y nos separamos en dos clases para nuestras primeras lecciones, pero no sin antes tener una pequeña introducción y bienvenida con algunas cosas importantes e interesantes sobre nuestra estancia en el programa de inmersión.

Grupo uno posando en el centro
Después de las clases era la hora de comer nuestros packed lunch y descansar un rato, aprovechando para dar una pequeña vuelta por el centro de la ciudad.
Nos reunimos en las escaleras del ayuntamiento “The Guildhall“, un edificio muy emblemático que es fácilmente reconocible por su torre del reloj, que nos recuerda a la torre de Londres precisamente porque está diseñada con ese mismo estilo. El edificio original data del siglo XVII, pero fue destruido durante el asedio de Derry a finales del siglo XVII y su reconstrucción y diseño actual son de finales del XIX. Este será nuestro punto de encuentro la mayoría de días.
Recibimos una charla introductoria y nos dividimos en dos grupos para dar un pequeño paseo por el centro de la ciudad y tener referencia de los puntos más importantes y útiles para los próximos días: algunas tiendas de obsequios,ropa, comida, farmacia(que esperamos no necesitar) y cajeros en caso de que necesitemos algo de efectivo. Fuimos hasta la estación de autobuses para ver los horarios de los mismos y saber qué línea deberá tomar cada uno para volver a casa. Terminamos y nos despedimos hasta más tarde, ya que hoy daremos un paseo después de cenar para ver otra zona de la ciudad.

En el Peace Bridge
Nos volvimos a ver delante del ayuntamiento y nos dirigimos al Peace bridge, un puente peatonal inaugurado en 2011 que une el centro con Ebrington Square, el puente es un símbolo de paz entre las dos orillas del río, divididas en el pasado por cuestiones político-religiosas y promueve el entendimiento mutuo para olvidar pasados conflictos.

Pasado el puente está justo al lado un gran parque “St. Columb’s Park” en honor al santo patrón de la ciudad San Columba de Iona en el se pueden encontrar las ruinas de una iglesia medieval, una casa señorial del siglo XVIII así como multitud de campos y pistas para practicar diferentes deportes, sin duda un buen lugar en el que disfrutar de un poco de naturaleza y divertirse.
Salimos del parque y nos dirigimos de vuelta al puente de la paz para coger nuestros transportes de vuelta a casa y así descansar después de un primer día intenso.
¡Nos vemos en la próxima entrada!