Buenos días, familias!!!
¿Cómo os ha ido el fin de semana? A nosotros genial. Ya os contaba el viernes que nos encantaba tener un descanso de las clases puesto que después de vacaciones aun no hemos cogido el ritmo (y además también tenemos deberes de nuestro colegio de España!!!) Así que el viernes a la noche nos reunimos todos para jugar a juegos de palabras, nuestro querido pueblo duerme, el psiquiátrico… Nuestra nueva zona de reunión es el “Social Hub”, justo fuera del comedor del edificio principal donde tenemos mucho hueco y sofás para todos.

El sábado es el día de las actividades del internado. Comenzó con el desayuno a las 9 de la mañana, y después nos dividimos para realizar las actividades que ya habíamos escogido el domingo anterior; algunos fútbol o gimnasio, pero la mayoría clase de arte. En Reino Unido al departamento de arte de los institutos se les da mucho valor. Suele ser un ala completa de los edificios principales, donde los alumnos pueden experimentar con todo tipo de medios. Nuestros chicos tienen acceso a todo lo que necesiten, supervisados por una profesora, para dejar volar su imaginación.

A las 12:30 nos juntamos a comer. La actividad especial que ofertó el internado este sábado era “baking”, es decir repostería. Les enviaron un formulario y sólo había plazas para los doce primeros en apuntarse, por suerte, nuestras chicas estuvieron rápidas. Fuimos a la clase de cocina a las tres y media (después de una escapada al pueblo para reponer provisiones). Allí se dividieron por parejas e hicieron galletas con pepitas de chocolate, las cuales se pudieron llevar al final de la clase.


El domingo era nuestro día de excursión y el destino fue Bath, una preciosa ciudad que recibe ese nombre por sus termas naturales con una increíble arquitectura georgiana del siglo XVIII. Se adelantó el brunch a las 10:45 y tras coger fuerzas para el día de excursión, dejamos el colegio a las 11:30. Fuimos todos en un minibus que nos dejó en el centro del casco histórico. La primera parada fue el museo de las termas romanas de la ciudad, donde con la ayuda de las audioguías (en inglés 😉 aprendimos la historia de la ciudad y su relevancia en la época romana.




Es una gran ciudad con una mezcla de arquitectura clásica, espacios verdes y muchas tiendas. Por lo que el tiempo libre de los chicos fue para lo que más les gusta, ir de compras. A las cinco nos juntamos todos para poder cenar en la ciudad antes de ir al punto de encuentro con nuestra conductora, Helen, que nos llevó de vuelta al internado. Un viaje de sólo cincuenta minutos y ya estábamos de vuelta en nuestra casa por estas tres semanas.
Espero que vosotros hayáis tenido un fin de semana tan interesante como el nuestro.
Un abrazo.
Aroa Argudin












































Después de taaanto caminar, teníamos un poco de hambre, así que comimos en el Borough Market y, como íbamos muy bien de tiempo, pasamos por la Plataforma 9¾, que para quienes no sepan qué es, es una plataforma de trenes ficticia que se encuentra en la estación King’s Cross, y que era utilizada por Harry Potter y los estudiantes que debían abordar el tren para trasladarse a Hogwarts🦉🧙🏻. Los chicos no se resistieron y compraron cosas en la tienda oficial, como las grajeas (terrible idea😵💫), una rana de chocolate, peluches y muñecos, y hasta un té de mantequilla.





Dimos un agradable paseo hasta el Hampton Court Palace y al volver pasamos por un parque donde había ciervos (o gamos, según Miguel) en libertad🦌.




























