Hi there!
El viernes no había clase en el instituto, es por ello que se decidió llevar a los chicos al bonito pueblo de Salisbury a pasar la mañana. Este es muy conocido por su catedral, que en el momento de su construcción fue el edificio más alto del mundo, y sigue siendo la catedral más alta de Inglaterra.

























Otra de las atracciones turísticas de la ciudad, y que se encuentra dentro de la catedral, es una copia original de la Magna Carta. Esta es un documento de 1215 que, por primera vez, limitó por escrito el poder absoluto del monarca y estableció el principio de que el rey estaba sujeto a la ley. Fue impuesta por barones rebeldes al rey Juan I de Inglaterra, y sus concesiones incluyeron protecciones contra detenciones ilegales, límites a los impuestos arbitrarios y el establecimiento de garantías legales, influyendo de forma decisiva en el desarrollo del constitucionalismo y los derechos humanos a nivel mundial.





Después de comer, tocaba volver a Bath para la actividad de la tarde.


La actividad programada eran dardos y billar. Los dardos eran especiales en cuanto a que eran “electrónicos” y tenían varios modos de juego aparte de los tradicionales.

















Al día siguiente tocaba levantarse muy temprano. Entre las 4 am y 4.30 am varios taxis fueron a recoger a los chicos para llevarlos al punto de encuentro donde se subirían a un autocar que nos llevaría al aeropuerto London Stansted. El vuelo salía a las 11.10 am pero teniendo en cuenta que se tarda 3 horas desde Bath al aeropuerto, convenía asegurar e ir con tiempo suficiente.




Y tras un vuelo sin inconvenientes ¡llegamos a Vigo!

Fueron tres semanas de mucho aprender, experiencias nuevas y salir de la zona de confort. Espero y estoy seguro que los chicos han disfrutado, han aprendido y han aprovechado una experiencia totalmente única.
Hay que darles la enhorabuena por su buen comportamiento y su interés en todas y cada una de las actividades, así como su buena actitud a la hora de relacionarse con la gente local y el establecer conexiones. Desde el instituto, hasta la academia de idiomas e incluso el comercio donde la primera semana adquirían los sándwiches me han felicitado por su buena educación y buenas maneras. En pocas palabras, que difícilmente lo podían haber hecho mejor.
Y hasta aquí la experiencia, ¡espero que les quede el gusanillo de seguir aprendiendo!
Muchas gracias por vuestra atención





































































































































































































































































































































































































































