Hola familias! Bueno, bueno… que mañana nos vamos!! ¿cómo ha pasado esto? Creo que todos y todas estamos de acuerdo en que estas semanas han pasado volando. Se siente como si hubiésemos llegado ayer, pero al mismo tiempo recordar lo que hicimos los primeros días nos cuesta algo de trabajo, porque parece muy lejano también. Eso quiere decir que nos hemos adaptado totalmente a nuestra vida aquí, y que posiblemente ahora lo que nos choque ahora sea volver a la rutina!
Como no podía ser de otra manera, voy a contaros a que hemos andado estos últimos días. El sábado tuvimos nuestra última excursión, a un pueblo precioso en la montaña, Glendalough. Es un sitio donde la naturaleza te atrapa y puedes disfrutar de un montón de rutas diferentes con vistas a un lago enorme. Andar… anduvimos, pero las vistas que este lugar nos regaló fueron estupendas.

En la salida de meta
Atravesamos el cementerio (muy apropiado en esta época casi halloweenesca)

Y caminamos hasta llegar al punto más alto y mirar atrás, para asombrarnos con las maravillosas vistas. Aunque también es cierto que más de uno comentó que esto parecía algún sendero de Matamá… Sin duda hay ahí una relación muy fuerte entre Irlanda y Galicia que da para comentar jajaja.
Después de la caminata repusimos fuerzas con el lunch y descansamos un poco antes de emprender nuestra ruta de vuelta a la civilización. Volvimos relativamente pronto por lo que también tuvimos tiempo libre para aprovechar la tarde en el lugar de nuestra elección, por ejemplo, el shopping center!
Esta mañana, después de un domingo libre para reponer pilas, nos acercamos hasta Croke Park: el estadio de la GAA (Gaelic Athlete Association). Aquí tienen lugar partidos de fútbol gaélico, hurling y camogie (que es lo mismo que el hurling pero para chicas!) y tuvimos la oportunidad de dar un tour por el sitio.

Comenzamos la visita visualizando un corto sobre los deportes gaélicos y su afición, para entrar en el espíritu. A continuación entramos en los vestuarios y salimos al campo. Finalmente recorrimos el museo, donde hay expuestos muchísimos objetos curiosos de la historia de Irlanda y el deporte. También tuvimos algo de tiempo para probar nuestras capacidades en diferentes juegos que medían nuestra fuerza pateando, lo rápido que podemos correr o nuestra capacidad de puntería, entre otras cosas.



Fue una gran manera de conectar con el deporte contextualizándolo y viendo su impacto real, más allá de cuando lo practicamos la semana pasada en el colegio.
Por la tarde tuvimos nuestra última clase de inglés, donde contrastamos todo lo que aprendimos y mejoramos en el transcurso de estas semanas. Ha sido un día de emociones contradictorias y complicadas, agridulce. Estamos emocionados/as de volver a casa y reencontrarnos, pero cuesta aceptar que llega el final del proyecto!
Lo que está claro es que nos llevamos un montón de recuerdos inolvidables, y unos lazos de amistad que se han vuelto más profundos que nunca. Por mi parte, sólo puedo mostrar mi agradecimiento a este grupo de chicas y chicos que me ha regalado su actitud y energía positiva durante todos estos días. Su entusiasmo es contagioso y ha sido un placer poder acompañarlos en esta aventura tan especial. Familias, ya lo sabéis, pero tenéis unos hijos e hijas maravillosos/as.

Mañana nos reencontramos y tendréis todo el tiempo del mundo para charlar de todo lo vivido, de una manera mucho mejor que este blog. Pero hasta entonces, aquí os dejo esta última entrada dublinesa y con ella me despido. Me ha encantado ser parte de este grupo tan especial.
Un abrazo muy fuerte, familias!























Pero sin duda la travesía mereció la pena. El paisaje nada más bajar del autobús es impresionante. Comenzamos a caminar por el sendero acompañados de un audioguía, que nos iba comentando la historia del lugar, así como la leyenda que lo rodea. Y es que el nombre La Calzada del Gigante, ya suena a magia verdad?


































































Como es el primer día, aún nos estamos haciendo con la ciudad y el transporte, y esto ocasionó algún que otro retraso. Pero nada que no se pueda solucionar con Google Maps! Todos y todas llegamos sanos/as y salvos/as a los destinos 🙂