Hola familias!! Qué ganas de contaros todo lo que hemos hecho!! Este sábado tuvimos una excursión chula chula. Visitamos la Calzada del Gigante, en Irlanda del Norte. Os adjunto esta foto para que os hagáis una idea de lo lejos que estábamos!! El fin del mundo vamos!!
Pero sin duda la travesía mereció la pena. El paisaje nada más bajar del autobús es impresionante. Comenzamos a caminar por el sendero acompañados de un audioguía, que nos iba comentando la historia del lugar, así como la leyenda que lo rodea. Y es que el nombre La Calzada del Gigante, ya suena a magia verdad?
Resulta que allí vivía un gigante llamado Finn, que era enemigo a muerte de otro gigante que vivía en Escocia: Benandonner. Pues estos personajes se odiaban y gritaban desde sus islas, pero nunca se habían visto. Un día Finn decidió colocar rocas en el mar para construir una calzada y caminar hasta Escocia, para así pelearse finalmente con Benandonner. Cuando llegó allí y vio al gigante escocés se quedó asustado porque era mucho más grande de lo que él se esperaba! Así que antes de que este le descubriera a él, volvió por patas a Irlanda.
Pero ya era tarde… Benandonner se enteró de la visita sorpresa y caminó por la calzada para encontrarse con Finn. En este momento, el gigante irlandés le contó sus penas a su mujer, Oonagh. Y ella tuvo una idea muy… creativa. Disfrazó a Finn de bebé y lo colocó en la cuna de su hijo. De esta manera cuando el enemigo llegó y vio al “retoño” flipó porque el padre de la criatura debería ser 10 veces más grande que eso!! Por lo que también salió corriendo y destruyó la calzada a su paso, por eso ahora solo existe una parte construida por las rocas hexagonales.
Otras teorías también hablan de una erupción volcánica que se enfrió muy rápido, siendo este el motivo de la formación de rocas de basalto en forma de hexágono, pero bueno… no sé yo.

Sentadas en la calzada


Si os soy sincera a mí me hacía mucha gracia la imagen del audioguía, ya que eran como teléfonos fijos y todos/as parecían secretarios/as muy ajetreados/as.

Como dije, la naturaleza que nos rodeaba era impresionante. La vista de acantilados y la inmensidad del océano te hace sentir muy pequeño/a. Hicimos una parte de la ruta y luego volvimos al bus para visitar nuestro segundo destino del día: Belfast.

La procesión de sudaderas rojas…

En Belfast tuvimos tiempo libre para visitar la ciudad, pasear por las calles principales y visitar alguna tienda. Es una ciudad preciosa.

El domingo fue nuestro día libre y disfrutamos de nuestro merecido descanso. Un día de recargar pilas para la nueva semana! Que ya os digo que empezó fuerte!
Hoy por la tarde nos acercamos hasta Howth, un pueblo costero precioso. Allí hicimos una ruta por sus acantilados, de nuevo rodeados de naturaleza preciosa. Vimos el océano en todo su explendor desde las alturas, y hasta vimos delfines!

Antes de la caminata también tuvimos tiempo libre por el centro del pueblo, que la mayoría aprovechó para comer algo, había que coger fuerzas para la subida! En total fueron 2 horas de ruta, una subir y otra bajar. Después de disfrutar las vistas volvimos a casa en tren para descansar y prepararnos para mañana. Es la última semana y hay que exprimirla al máximo!!

Y esto es todo por hoy, familias! Hasta la próxima entrada, un abrazo!