Hola familias! ¿Qué tal todo por casa? Esta semana va de deportes la cosa! Y la estamos disfrutando al máximo porque sabemos que… pronto acaba!! Es increíble lo rápido que está pasando todo.
El martes después de clase tuvimos una actividad de volleyball. Nos reunimos en el pabellón del colegio con las monitoras, que eran las propias fundadoras del club de volley del instituto. Es un gran deporte de equipo que disfrutamos un montón.

Al día siguiente nuestra rutina fue un poco diferente, ya que salimos de clase un poco antes para coger el tren: Nos íbamos a Bray! Una ciudad costera al sur de Dublín. El motivo para pasar allí la tarde era hacer una ruta de senderismo hasta un mirador impresionante. Como ya hemos subido, podemos confirmar que las vistas merecieron mucho la pena, pero fue un camino demandante.

¿Conseguís ver una crucecilla diminuta en lo alto de la montaña de esta foto?

Esta cosita de ahíii
¡Pues allí llegamos a patita! Como unas/os campeonas/es. Os dejo algunas fotos de la travesía:

No os imagináis lo gratificante que es mirar atrás después de un esfuerzo y ver lo lejos que has llegado! Pues esta ruta fue el ejemplo perfecto de esto. Una vez encima de la colina, pudimos relajarnos y descansar con las mejores vistas que podríamos imaginar.


Aquí estamos… en la “diminuta” cruz


Algunos fueron rápidos para pillar el mejor sitio!!

Y así posamos orgullosas/os tras nuestra victoriosa escalada!!
También es cierto que con lo que nos costó subir, la bajada la hicimos en 15 minutos!! Y no hubo ningún traspiés!
La verdad que Bray es un lugar precioso, os cuento una curiosidad, para que lo ubiquéis un poco mejor: Aquí vivió durante muchos años la cantante Sinéad O’Connor! Antes de mudarse a Londres. De hecho, esta casa que veis con los azulejos de colores era la suya!

El día de ayer también fue un día muy especial por otro motivo… Era el cumple de Mauro!! Y aunque me consta que nuestro compi ya tuvo una gran celebración este domingo en el centro de Dublín… no se libró de que le cantásemos a cada momento que pillábamos!
Antes de empezar la caminata fue el momento más especial, donde soplamos las velas en unos cupcakes de chocolate riquísimos. Mauro se encargó de repartir este postre de la manera más justa entre todos/as sus amiguis! Pero antes de que nadie se pusiese nervioso/a… sacamos más magdalenas y chuches para todos/as y nos dimos el festín!


¿¿Quién es un chico excelente y siempre lo serááa??
Pues por hoy esto es todo, familias… No quiero repetir que vamos llegando al final del viaje pero me temo que así es… Lo que es seguro es que nos quedan por delante unos días intensos de gran remate final!! Y no os los vais a perder, nos vemos en la siguiente entrada! Un abrazo!