A las 8:45 nos reunimos en la escuela para empezar la mañana. Después de dos horas de clase toca el lunch break y, después, otras dos clases más.

Salimos del colegio a las 13:07 y nos separamos hasta la actividad del día: ¡table quiz y pizza! Un table quiz es un concurso de preguntas y respuestas por equipos que se juega en mesas, típico de pubs irlandeses.

Esta vez, es Peter quién se reúne con nosotros para poner a prueba los conocimientos del grupo. Los estudiantes se dividen en pequeños equipos y durante 7 rondas deben contestar preguntas sobre diferentes temas: cultura general sobre España, Irlanda, deportes, animales, música…
Todos tratan de responder el mayor número de preguntas posibles:
- ¿Cuál es el río más largo de España?
- ¿Qué país hace frontera con la República de Irlanda?
- ¿Dónde se celebraron las últimas Olimpiadas?
- ¿Cuál es el animal más grande del mundo?
¡Y un largo etcétera!




Tras 7 rondas y haber contestado un total de 35 preguntas, toca hacer recuento de puntos. Como ya os esperaréis a estas alturas, ¡hay premio para el equipo ganador! También para el segundo y tercer puesto.



Después del quiz, llega el que para muchos es el momento más esperado del día… ¡la pizza! Las caras de alegría hablan por sí solas.



Además de la actividad de esta tarde, hoy es un día más especial de lo habitual… ¡Nico esta de cumpleaños! Así que no puede volver a casa sin que le hayamos cantado Happy Birthday y haber comido su tarta de cumple. También se lleva un regalo con él.


Una vez termina la actividad, a eso de las 18:30, caminamos hasta la parada de bus para volver a casa.
Empezamos la mañana en el cole, como siempre, pero esta vez todos salen de clase un poco antes (sobre las 12:30) porque nos espera un día más largo de lo habitual.
Aprovechando el buen tiempo de hoy (cosa que ya no se suele ver a estas alturas del año aquí en Dublín) el grupo decide por mayoría cambiar la actividad que estaba prevista para esta tarde (ping-pong y baloncesto en zona cubierta) por una excursión a Dun Laoghaire, un pueblo costero a las afueras de la ciudad.
Esta fue una de las actividades que estaban previstas la semana pasada pero que, debido al mal tiempo, se tuvo que cancelar. Pues hoy estamos de suerte, porque no solo no lloverá en todo el día, sino que la temperatura es mucho más agradable.
Salimos del colegio a las 12:30 y nos vamos directos a la parada del bus, donde cogemos un autobús hasta el centro de la ciudad y, desde ahí, un tren hasta nuestro destino. Aunque pueda parecer poco transporte, tardamos 2 horas en llegar a Dun Laoghaire (aunque ya os adelanto que merecerá la pena 😉).



Cuando llegamos nos reunimos con el otro grupo de Vigo en Inglés y nuestra primera parada está bien clara: la heladería más famosa de la zona. ¡Imaginaros casi 40 personas pidiendo un helado! Como era de esperar, estuvimos un buen rato en la heladería, decidiendo qué sabores nos apetecía más probar, y disfrutando del helado (o yogur en algunos casos) que nos daría energía para el paseo de después.





Tras salir de la heladería, empezamos nuestro paseo por el puerto. Durante media hora recorremos la costa de este encantador pueblo, nos paramos a hacer fotos, contemplamos el atardecer… Al final del paseo nos espera un lugar muy curioso y concurrido por los locales: The Forty Foot.










Forty Foot es una famosa zona de baño en la costa sur de Dublín. No es una playa, sino una plataforma rocosa desde la que se accede al mar mediante escaleras (¡o saltando!). Es un lugar muy tradicional para los dublineses, que llevan bañándose aquí desde el siglo XIX, incluso en invierno, cuando el agua llega a rondar los 7 °C.
En la actualidad es un espacio abierto a todo el mundo, cosa que no siempre ha sido así… Tradicionalmente era una zona exclusiva para hombres, pero en la década de 1970 las normas cambiaron debido a las protestas de un grupo de feministas por la exclusión de mujeres y niños. Ahora todo el mundo puede darse un chapuzón, desde los visitantes de fin de semana hasta los vecinos de toda la vida.
Durante el rato que pasamos aquí contemplando las vistas y viendo a la gente local darse un baño, está claro que termina surgiendo algún reto entre los chicos por ver quién se atrevería a bañarse y quién no… 😂 Claro que, lo que nadie esperaba, ¡es que habría dos valientes que terminarían quitándose la ropa y saltando al agua! Y lo que fue mucho menos esperado es que, después de la envidia que provocaron en el resto, ¡por lo menos la mitad del grupo se atrevió a saltar también!






La verdad es que, visto desde fuera, la escena era digna de película. Tantos chicos y chicas quitándose sus abrigos, dejando la ropa a un lado, cogiéndose de la mano para saltar al agua… Para muchos (y también me incluyo) fue uno de los momentos más especiales del programa.

Después del chapuzón, todos los que decidieron saltar se apresuran a quitarse la ropa mojada para ponerse su ropa seca. Cuando abandonamos la zona empieza a anochecer, pero la ilusión permanece con nosotros hasta que volvemos a casa.
De camino, pienso en que acabamos de vivir uno de esos momentos que se nos vendrán a la mente en el futuro cuando recordemos anécdotas del viaje, sin importar los años que pasen.