- Viernes 7 de noviembre
Tras la última mañana de clase de la semana, nos reunimos a las 13:07 en la entrada del colegio para coger el bus.
La actividad de hoy es muy esperada por algunos de los chicos del grupo, quienes llevan toda la semana haciendo una cuenta atrás de los días que faltan para jugar al fútbol gaélico.
A las 16:00 nos reunimos para la actividad y mientras esperamos por Peter, nuestro entrenador, todos aprovechan para practicar diferentes deportes en el pabellón.



Cuando Peter se reúne con nosotros, recogemos todo el material que hemos estado usando y nos preparamos para aprender las habilidades básicas del fútbol gaélico. El grupo se divide en 4 equipos de 4 personas y Peter explica las skills (habilidades) que deberán practicar.






Desafortunadamente, el tiempo que hace hoy en Dublín (para nada sorprendente, ya que ha llovido durante casi todo el día) nos impide poder hacer un partido en el exterior.
Si la semana que viene somos más afortunados con el tiempo podremos hacer el partido que no hemos podido hacer hoy. Eso sí, no poder jugar en el exterior no es excusa para no jugar en absoluto… así que Peter nos propone un torneo de fútbol (el fútbol que ya todos conocemos) entre los 4 equipos.

Dos equipos se enfrentarán entre sí; luego lo harán los otros dos; y los ganadores de cada partido se enfrentarán en la final. Cuando el último partido termina, todos estamos agotados, ¡pero muy contentos por el buen rato que hemos pasado juntos!

- Sábado 8 de noviembre
Último sábado del programa, último día de excursión. A las 9:30 nos reunimos en el punto de encuentro para coger el bus que nos llevará a nuestro destino: Glendalough, donde haremos una ruta de senderismo por la montaña.
Glendalough es uno de los paisajes más emblemáticos de Irlanda, formado por un valle glaciar, y famoso por su antiguo asentamiento monástico del siglo VI.
Tras 2 horas de bus llegamos a nuestro destino y damos inicio a nuestra ruta. La verdad es que hemos tenido mucha suerte con el día tan bonito que hace hoy (aunque eso no quita que el frío siga presente).




Durante un par de horas seguimos el camino marcado y disfrutamos de las vistas de la montaña, llena de árboles de diferentes colores, el pueblo, e incluso un lago. Con el paisaje que tenemos delante es imposible no pararse cada dos por tres a hacer fotos.







Evidentemente, no podemos irnos de este lugar sin una foto de grupo como recuerdo.

Al final de la ruta nos adentramos en uno de los conjuntos históricos más emblemáticos de Irlanda: St. Kevin’s Church, una pequeña iglesia de piedra del asentamiento monástico de Glendalough, famosa por su tejado de losas y su campanario, también conocida como “St. Kevin’s Kitchen”. Tras esta iglesia se encuentra el cementerio, lleno de antiguas tumbas y cruces celtas, y a pocos metros se sitúa la Catedral de Glendalough, el centro religioso más importante del valle durante la Edad Media.



Antes de volver al bus, hacemos una pequeña parada en unos puestos de comida donde los chicos y chicas aprovechan para recargar pilas.

Cuando subimos al bus son las tres de la tarde y todos pueden elegir qué hacer. El bus, que nos dejará en el mismo punto de Dublín en el que nos recogió, hará una primera parada en Bray, una ciudad en la costa este de Irlanda, por lo que las opciones son claras: visitar Bray durante lo que queda de día o volver directamente a Dublín.
Casi todo el grupo se decanta por la segunda opción (¡la ruta de hoy solo les ha dejado con ganas de descansar!) así que la mayoría volvemos a casa.
- Domingo 9 de noviembre
Como cada domingo, hoy es día libre. Claro que, al ser el último, nadie quiere quedarse en casa. La mayoría de ellos salen a disfrutar del día soleado y del tiempo que les queda en Dublín: visitan tiendas, toman un chocolate caliente, comen juntos…

¡Parece mentira que en 3 días ya tengamos que hacer la maleta! Pero así es, familias, dentro de pocos ya les tendréis de vuelta por ahí. 😉 ¡Nos vemos el miércoles en la última entrada del blog!