- Lunes 3 de noviembre
¡Hoy es el primer día de colegio! Por este motivo, nos reunimos un poco más tarde del inicio de las clases, a las 9:15.
Al llegar a la escuela nos recibe el principal (así llaman aquí al director del colegio), quién se encarga de dar la bienvenida a los chicos y chicas; entregarles el horario de clases que deberán seguir durante las próximas 2 semanas; y hacer una breve explicación sobre cómo están distribuidas las instalaciones del colegio, para que los estudiantes sepan a dónde deben ir.
Tras esta primera toma de contacto, cada alumno se dirige a su clase correspondiente. A partir de mañana, las clases empezarán a las 8:48 de la mañana (sí, habéis leído bien, ¡a las 8:48!). En Irlanda los horarios son un poco peculiares, porque cada clase dura exactamente 58 minutos. Ni 50, como en España, ni una hora redonda. 😂
El horario escolar se organizará así:
- Dos clases antes del lunch break (el descanso para almorzar).
- El lunch break, de 10:56 a 11:11.
- Después, otras dos clases hasta las 13:07.
Para que nos entendamos, estarán en el colegio desde las 8:45 hasta las 13:00, con un descanso a media mañana para merendar o comer, dependiendo del hambre que tengan. 😉
Al terminar las clases, nos reunimos rápidamente para coger el bus, ya que tenemos una cita especial. ¡Hoy vamos al cine!
A las 14:10 ya estamos todos listos para ver la película Regretting You (en español, A pesar de ti), una historia sobre la relación entre una madre y su hija adolescente tras la pérdida del padre en un accidente. A lo largo de la película, ambas buscan consuelo en personas inesperadas, mientras los secretos y malentendidos ponen a prueba su vínculo.



La película dura 2 horas y, una vez fuera del cine, todos disfrutan de un rato de tiempo libre en el centro comercial antes de volver a casa.
- Martes 4 de noviembre
Empezamos la mañana yendo al colegio (efectivamente, a las 8:48). Durante el lunch break vuelvo a reunirme con los chicos y chicas, que no tardan en sacar sus sándwiches de la mochila para almorzar. Me cuentan qué tal les ha ido la mañana y volvemos a despedirnos para que puedan asistir a sus dos últimas clases del día.


A las 13:07 quedamos en la entrada, donde nos separamos para volver a casa. La actividad de hoy no empieza inmediatamente después del colegio, por lo que todos tienen tiempo para volver y cambiarse el uniforme por ropa más cómoda porque… ¡hoy vamos a jugar al volleyball!
A las 16:30 nos reunimos para la actividad. No estamos solos, ya que el grupo de volleyball del colegio nos acompaña. Al principio, todos se dividen en grupos más pequeños y juegan con la pelota durante un rato a modo de calentamiento. Para algunos es la primera o de las pocas veces que practican este deporte, así que la profesora del equipo de volleyball se encarga de mezclar a los estudiantes para que los equipos estén equilibrados.








Después de una buena sesión de calentamiento, sacamos la red y se forman tres equipos. Dos de ellos se enfrentan en el campo; el ganador se queda y el que pierde se intercambia por el equipo que estaba descansando. Lo que en España llamaríamos un “rey de la pista”. De esta manera, todos tienen oportunidad de jugar.




La actividad dura 2 horas en total, aunque parece no ser tiempo suficiente porque muchos terminan uniéndose a los equipos para jugar hasta el último minuto. Al final, ¡en la pista hay más jugadores que espacio para jugar!

A las 18:30 nos despedimos y vamos a la parada para coger el bus de vuelta a casa. Después de esta sesión de deporte, todos están listos para ducharse, cenar y recargar pilas para mañana.















































































Al llegar a Cromer nos acercamos hasta el famoso muelle desde el que salen los barcos de salvamento de la Royal National Lifeboat Institution (RNLI), ésta es una organización británica compuesta en su mayoría por voluntarios que se dedica a labores de salvamento y rescate en las aguas que rodean a Gran Bretaña. Entramos en su museo para echar un vistazo a cómo es la labor de estos voluntarios. Seguimos por la ruta de la costa y vamos hasta el faro. El faro se construyó en el siglo XVII, y antes de ello la iglesia de la ciudad era la que emitía una luz para guiar a los barcos que pasaban cerca. Después de nuestro paseo hacemos una parada en nuestra bajada para comer algo en The Warren una pequeña zona de recreo con mesas, columpios, porterías e incluso una pequeña tirolina. Seguimos nuestro descenso y volvemos al centro, donde aprovechamos para ver la iglesia de San Pedro y San Pablo, la cual data del siglo XIV y es el epicentro de la ciudad. Observamos su interior y terminamos la visita para disponer de un rato de tiempo libre para explorar nosotros mismo la ciudad e incluso probar su típico fish and chips. Nos reunimos al terminar para dirigirnos a la estación y coger nuestro tren de vuelta a Norwich y terminar así nuestra semana.








































































