¡Hola a todos!
El viernes estábamos a la vez tristes y contentas porque era nuestro último día en el colegio y tuvimos que despedirnos de nuestras nuevas mejores amigas de Tudor Grange. Hubo muchísimos abrazos, besos y lágrimas entre las chicas, lo que me hizo darme cuenta de lo importantes y potentes que son programas como este. Vi a las chicas esforzarse un montón haciendo esas tarjetas a mano y eligiendo regalos especiales que a sus buddies (compañeras) les encantarían y por los que las recordarían.

La parte alegre fue recibir a cambio regalos monísimimos de sus compañeras: algunas recibieron ositos de peluche, lipgloss (brillo de labios), cartas escritas a mano llenas de secretos e incluso invitaciones para quedarse en sus casas de Worcester. Y, a cambio, ¡las chicas las acogerán en Vigo! Así que, padres, por favor, id preparándoos porque vais a tener nuevas hijas inglesas, jaja.

Otra parte feliz del viernes fue nuestro High Tea (la hora del té), que consistió en lo más importante para las chicas: ¡la comida! Tomamos diferentes tipos de pastelitos, y scones con clotted cream (un tipo de nata espesa) y mermelada. Veréis esto en vuestras casas, porque algunas de las chicas se llevaron la mermelada de fresa como regalo para sus abuelas y madres. Sí, siempre están pensando en vosotras. Después del té, recibieron sus diplomas de manos de Karen por haber asistido a sus clases de inglés durante dos semanas.
El sábado cogimos el shuttle (minibús) y fuimos a Worcester a disfrutar del día libre e incluso quedaron con sus amigas de Tudor Grange. Muchas de las chicas fueron al centro a comer, hacer más compras (lo que me preocupa, ¡porque solo tenemos 20 kg para las maletas! jaja) y se hicieron un montón de fotos que seguro que ya están compartiendo con vosotros.

El domingo fue emocionante porque visitamos Stratford, conocido por sus preciosos pueblos de estilo Tudor que datan del siglo XII. También pudimos ver la casa donde nació William Shakespeare (sí, la original), pasamos por delante de su colegio e incluso visitamos la iglesia donde fue bautizado y donde está enterrado actualmente. Las chicas disfrutaron haciéndose fotos divertidas y compraron un montón de ositos de peluche y peluches de conejitos, porque Stratford es famoso por eso. A las chicas también les encantó ver una taberna del siglo XI que las dejó boquiabiertas: súper antigua, pero muy bien conservada e ¡incluso tenía flores, guau!

Les dimos a las chicas algo de tiempo libre después del tour a pie con Jess para disfrutar del mercadillo local de fin de semana y pasar el rato con el otro grupo de Vigo, ya que algunas de las chicas se conocían de allí.
Volvimos a casa para organizar la colada y ¡ganarle al nuevo grupo de chicos franceses para llegar primeras a la cena! Jajaja.





















