¡Hola a todos y todas!
Todavía estamos adaptándonos a la vida irlandesa, pero todo va muy muy bien.
Nos despedimos de vosotros el lunes en el Vialia, antes de que nos recogiera el bus para ir hasta el aeropuerto de Oporto. Allí nos hicimos nuestra primera foto, acompañados del alcalde de la ciudad que vino a despedirse de nosotros y a desearnos buen viaje.

Después de casi dos horas de autobús, por fin llegamos a nuestra primera parada: el aeropuerto. Facturamos las maletas, pasamos el control de seguridad y empezamos a conocernos un poco mejor, pero no fue hasta entrar en el avión que empezamos a ser un grupo unido.





Tuvimos bastante suerte y nos pudimos sentar cerca los unos de los otros. Durante el vuelo se hicieron muchas cosas: dormir, hablar, ver series, pero los que más supieron aprovechar el tiempo fueron Diego, Mateo y Elias, que decidieron jugar una partida de póquer en el aire.



Una vez en Dublín, salimos a recoger nuestras maletas con éxito, porque no se perdió ninguna y todos tenemos nuestras cosas con nosotros. Al salir, nos esperaba Joe, quien nos acompañará durante estas tres semanas como guía local, para llevarnos hasta el autobús que nos llevaría por fin a nuestras casas.

El martes fue un día de relax. Dormimos hasta tarde, conocimos a nuestras host families, exploramos un poco donde vivimos e incluso hubo tiempo de petar el grupo de WhatsApp a mensajes y a grabar tiktoks, pero todo con el fin de recargar las pilas para empezar el día siguiente con ganas.
Hoy miércoles empezamos las clases en el High school. Tocó madrugar y empezar a familiarizarnos con el transporte público de la ciudad para poder llegar todos los días a clase. Dejamos los móviles y empezó la experiencia de integración con los alumnos irlandeses.


Hay clases muy variadas. Están las de siempre mates, inglés, biología… pero también hay otras que no tenemos en España como Arts & Carfts, donde los alumnos del colegio preparan una obra de teatro en la que cantan, bailan y actúan.
Después de una buena jornada de clase, nos tocó la primera actividad en destino: ir a la piscina. No os voy a engañar, al principio no parecia apetecer mucho, porque decían que hacía frío y que iban a estar muy feos y feas con los gorros de natación, pero resultó que fue una actividad muy entretenida, tanto que cuando acabó se escuchaban los conocidos: “pero nos vamos yaaaa??? 😩”.
Hubo tiempo para todo: saltos, carreras, volteretas, juegos… Vamos, que se lo pasaron genial.



Al acabar fuimos al Lidl a comprar algo de merienda antes de volver cada uno a casa con sus respectivas host families para poder descansar y cenar algo.
Esta aventura solo acaba de empezar y tenemos organizados planes bastante chulos, pero ya os lo contaré en la próxima entrada del blog.
¡Un abrazo para todos!
Inés 🤝🏻











































Una vez acabaron con la introducción de la clase, hicieron un Kahoot sobre tiempos verbales para reforzar los verbos irregulares. A todos se le dio bastante bien, pero las ganadoras fueron Ariana, Iria y Carla.




