¡Buenos días desde Luton, familias!
¡Empieza nuestra última semana en el colegio! Parece mentira, pero sí, ya estamos en la recta final de nuestra aventura, queda solamente una semana para que volváis a tener a vuestros hijos e hijas de nuevo en casa. Estoy segura de que tenéis muchísimas ganas de verles y los echáis MUCHÍSIMO de menos, aunque también sospecho que al principio estabais disfrutando bastante de vuestro merecido nido vacío… 😜
Eso sí, me imagino que, después de tantos días sin ellos, empezáis a echar de menos esos ruiditos constantes por casa, las historias interminables, esas preguntitas justo antes de que os sentéis a descansar y ese maravilloso silencio cuando los dejáis de nuevo en el cole.
Pues bien, ahora soy yo la que puede disfrutar de todo eso: historias divertidas, conversaciones que empiezan por “no te lo vas a creer” y, por supuesto, ciertos cotilleos que, para tranquilidad de los chicos y chicas (que también me leen), jamás serán publicados en este blog. Lo que pasa en Luton, se queda en Luton 🤐
Y aunque les estoy cogiendo muchísimo cariño a estos tomatitos 🍅, no me cabe duda de que ellos y ellas también empiezan a echaros de menos (aunque, conociéndolos, quizá no os lo digan con demasiada frecuencia)
Si algo caracteriza a vuestros hijos e hijas es que su presencia se nota allá donde estén, aunque también he de reconocer que se suelen portar muy muy bien. Después de la primera semana en el colegio (y eso que este centro es bastante estricto) no he recibido ni una sola queja sobre su comportamiento. Todo siguen siendo cumplidos, y ¡que siga así!
La integración sigue avanzando a toda velocidad, ya nos hemos acostumbrado a estos grandes edificios llenos de clases, y no parece tan laberíntico. Un curioso detalle del que tardé en darme cuenta (y me consta que alguna persona más aquí tampoco sabía) es que cada edificio del cole recibe la letra de la inicial de cada palabra en el nombre del cole.
Las relaciones con los buddies son cada vez más íntimas. De hecho, algunas y algunos han aprovechado incluso los ratitos libres para pasar más tiempo con ellos y ellas ¡Así da gusto!
Y aunque hay clases muy entretenidas como Performing Arts, Catering o Drama, también hay clases que, igual que en España, nos aburren un poquito y nos llevan a buscar estrategias para distraer la mente, Adri nos enseña orgullosa su trabajo de estos días… ¿Hasta qué número llegará? ¡Ya lo averiguaremos!

Conectando con el lugar en el que os dejaba en mi último blog, el viernes tocó ¡BOLERA! 🎳
Como podéis imaginar, lo pasamos fenomenal. Hubo quien demostró tener una técnica envidiable y quién parecía estar jugando a una modalidad alternativa del bowling, curiosa, pero funcional. Lo importante es que nos reímos muchísimo.
En esta ocasión, el campeón absoluto fue Alex, mientras que Adri se llevó la victoria en la categoría femenina, ¡y por muy poquita diferencia!

Antes y después de la bolera, los chicos y chicas disfrutaron en la zona de arcade, donde me surgió la duda ¿son estas fotos muestra de lo felices que estaban jugando o quizá pequeños síntomas de adicción a las maquinitas? La única certeza que tengo es que se movieron MUCHOS, MUCHÍSIMOS tickets.

Bromas aparte, me encantó ver al grupo tan unido, disfrutando juntos y juntas, animándose, compartiendo juegos y celebrando cada pequeña victoria. Esos son los momentos que marcan la diferencia. Poco a poco, construyen recuerdos y vínculos que se llevarán de vuelta a casa.
El sábado nos fuimos de excursión a St Albans. Nuestra primera parada fue el mercado, con un montón de puestos para curiosear y hacer algunas compras. Los chicos y chicas compraron un montón de cosas interesantes. Eso sí, no os puedo contar demasiado sobre sus adquisiciones porque, “me dijo un tomatito 🍅” que hay alguna sorpresa reservada para vosotras.

Después nos acercamos al lago donde se rodaron algunas escenas de la película Wonka. Aunque no vimos nieve ni hielo (sospecho que eso fue obra del equipo de producción) nos encontramos un buen vendaval. Ahora sí que vivimos la experiencia inmersiva británica al completo 😂


El viento no nos impidió disfrutar de la naturaleza ni de la cantidad de aves que había por ahí. Vimos mallards, mute swans, geese, pochards, shovelers, gadwalls, little grebes, coots y moorhens. No me preguntéis por las traducciones, porque muchos de esos pájaros no los había visto en mi vida. Eso sí, las gaviotas y los patos corrientes los reconocí sin problema. Muy bonitos, por cierto
Un pequeño grupo de exploradores (nuestros chicos) aprovecharon ese ratito para adentrarse en el bosque y conectar con la naturaleza. Según me contaron, vivieron una experiencia espiritual de gran profundidad, estableciendo una conexión directa con la Pachamama a través del árbol de la vida, que les ayudó a reflexionar y dar sentido a los sentimientos que están atravesando aquí.
No sé si volvieron convertidos en expertos en meditación, pero desde luego historias para contar no les faltan. Pena que no tenga fotos de ese momento 😂🌳.


Nuestra siguiente parada fue la catedral de St Albans, que pudimos recorrer con calma. Hubo quien aprovechó ese momento para la reflexión individual y quién se animó a rezar de manera grupal. Las peticiones que hicieron en ese último caso fueron muy curiosas…(creo que la cara de Marta lo dice todo). Aunque, por respeto a la privacidad espiritual de nuestros chicos y chicas, esas peticiones también se quedan fuera del blog ¡Ya veis que el blog de hoy tiene mucha censura! ¿Control parental a los padres?
Y, por si el día no estaba siendo suficientemente completo, tuvimos la suerte de presenciar, dentro de la catedral, un ensayo del espectáculo Candlelight tributo a Queen. Vicky y yo hicimos una maravillosa exhibición de vergüenza ajena que dejó a nuestras chicas encantadas. Como todos sabemos, estar al lado de dos adultas bailando con 0 sentido del ritmo es uno de los escenarios favoritos de la adolescencia. ¡Para eso estamos las monitoras, para crear recuerdos inolvidables! 😂💃
El domingo llegó nuestro esperado día libre. Algunos aprovecharon para pasar tiempo de calidad con sus host families, como Iris, que pasó la mañana playing tennis. Otros, en cambio, decidieron reunirse en el centro de Luton para pasar el día juntos, y un pequeño grupo se animó a darle una oportunidad al sushi, con poco éxito al parecer.
Al final, va a resultar que el lugar más seguro para comer siendo adolescente en el Reino Unido sigue siendo el McDonald’s. ¡A este paso nos van a dar una tarjeta de fidelización! 🍟😂
Os dejo por aquí algunas fotitos de estos días para que podáis ver un poquito de todo lo que os he ido contando. A ver si adivináis quién es la fotógrafa oficial de este viaje.

Nos queda una última semana para seguir acumulando recuerdos, risas y cotilleos. Os iré contando todo lo que pueda 😜
Un abrazo familias, ¡Nos vemos en el próximo blog!