Después de un sábado libre por Dublín, los chicos y chicas tuvieron la oportunidad de conocer los espectaculares paisajes de Glendalough, un complejo monástico del siglo VI.



Después de una buena caminata por la “senda naranja”, nos sorprendió un precioso paisaje del lago desde la cima, donde aprovecharon para sacar fotos.

Ya en la bajada, pasamos junto al lago y alguno incluso tuvo la valentía de bañarse, ¡aún con las bajas temperaturas!
