Muy buenas a todo el mundo. Empezamos la última semana de Vigo en inglés, algunos alumnos desean no irse nunca de Irlanda y algunos padres también. Pero como el vuelo ya está comprado, el viernes sin falta llegamos a Vigo. Ahora sin adelantarnos a los hechos, vamos a contaros que hicimos estos días:
La lluvia que nos acompañó el domingo en Malahide nos siguió el lunes todo el día. En principio íbamos a jugar al fútbol en un campo de hierba que está al lado del colegio. Sin embargo, hubo cambio de planes para evitar posibles hipotermias un par de días antes de volver a casa. Al final fuimos al pabellón del instituto para jugar voleibol contra estudiantes irlandeses de quinto.

La reacción más tranquila cada vez que les digo que voy a hacer una foto.

El martes tuvimos un día especial. Por la mañana fuimos a clase como de costumbre, no hay que olvidarse de que vinimos aquí a aprender inglés. Pero lo que hizo especial este día fue que salimos antes de clase para ir a nuestro lugar favorito de Dublín. Sí, volvimos al centro comercial. Fue un ligero cambio en la planificación como premio y para poder exprimir al máximo la experiencia irlandesa.

En clase de inglés, practicando gramática.

Aprovechamos para comer allí nuestro lunch y disfrutar de tiempo libre para jugar a las máquinas del arcade y hacer compras de último momento. Si alguno no lleva regalos para la familia no puede decir que no tuvo tiempo 😉 . El motivo principal por el que fuimos al centro comercial era poder volver a jugar a los bolos. Más de uno buscaba revancha de la última partida, pero ya os podemos adelantar de que los resultados fueron muy parecidos a los anteriores. Habrá que quedar en Vigo para ir a jugar juntos otra vez.

Más de uno se gastó todas las monedas que tenía intentando conseguir más monedas.

Gracias a todos los que leéis el blog. Espero que vuestros hijos os estén contando de primera mano lo bien que se lo están pasando. Esta experiencia a algo que van a recordar para toda la vida. ¡Nos vemos en la próxima (y última) entrada!