Bienvenidos a una nueva entrada del blog.
El martes nos recibió con otro día despejado, algo que siempre es de agradecer. Nos reunimos en la academia como será la costumbre durante esta semana y comenzamos las clases. Tras una mañana de trabajo llega la hora de comer y tras ello la actividad que realizaremos hoy. Visita al museo de Norwich en Bridewell.

Martín vistiendo un sombrero de época.
Este museo se situa en el centro de la ciudad junto a la iglesia de San Andrés. El edificio se remonta a la edad media, cuando perteneció a la familia del que sería el primer alcalde de Norwich en 1403. Más tarde se convertiría en correccional. De ahí se convirtió en prisión y posteriormente en fábrica. El museo recoge la historia de la sociedad de Norwich a lo largo del tiempo. Todo tipo de objetos de época: vestidos, sombreros y otros textiles. También algunas de las máquinas utilizadas en la fabricación de esas piezas. Curiosidades como las primeras tarjetas de San Valentín que se conocen, enviadas en Norfolk en el año 1477 de Margery Brews a John Paston. La época de correcional y posterior prisión con sus duras condenas también tiene su hueco aquí. Por último, diversos negocios y todo tipo de productos están recogidos en él.
Al terminar la visita disponemos de un rato libre para relajarnos antesde volver a casa para la hora de la cena con nuestras familias.
El miércoles volvemos a reunirnos en la academia, esta vez recibidos por un día gris. Después de las clases toca la hora de comer como es habitual, y asimismo al terminar nos reunimos con Mark en nuestro punto de encuentro habitual: The Forum. Hoy nos dirigimos a visitar la catedral de Norwich.
La catedral tiene más de 900 años ya que comenzó a construirse en 1096 por orden del primer obispo de Norwich. La estructura es de estilo normando y originalmente ocupaba la décima parte de la ciudad en la época medieval. Está construida con piedra y mortero, pero como la zona de Norfolk no tiene muy buena piedra los normandos hicieron traer piedra caliza de la mina de Caen en Francia, famosa por ser usada por los normandos en sus construcciones por Inglaterra durante el dominio de Guillermo el Conquistador y los reyes normandos posteriores. A lo largo de la historia se han ido agregando partes a la misma edificación. En las dependencias vivían alrededor de unos 60 monjes benedictinos, aunque llegaron a residir unos 67 antes de que la peste negra redujese los números a la mitad. Se construyó el claustro, que tiene un pequeño laberinto en su jardín interior. En el siglo XV se reemplazó el techo de madera por el de piedra y se reconstruyó también el chapitel de la catedral en piedra, el cual mide 96 metros de alto y es el segundo más alto de Inglaterra. En su interior hay multitud de lápidas y pequeñas capillas, así como la zona del coro y en el fondo la cátedra, la silla en la que sienta el obispo. También cabe mencionar el órgano de la iglesia, que con 5767 tubos es uno de los más grandes del país. Referencias al mismo datan del siglo XIV. También junto a la misma está la tumba de Edith Cavell, la enfermera heroica de la Primera Guerra Mundial de la que ya hablamos en una de las entradas del blog.
Tras esta didascalia tan prolija, comenzamos la visita a la misma divididos en dos grupos guiados por un miembro del equipo de voluntarios de la catedral que nos explican con esmero todos estos detalles y muchos otros mientras recorremos las estancias de la catedral.
Al terminar, disponemos de un rato de tiempo libre para solazarnos y después volver a nuestras casas para la hora de la cena.
Nos vemos en la próxima entrega.