Después de una tarde de aeropuerto, las host families recogieron a los chicos y chicas en la puerta del colegio.
Tras instalarse y reponer fuerzas, empezamos la jornada a las 9 del día siguiente con una presentación y bienvenida de una de las profesoras.

Se dividieron en grupos de tres para asistir a su clases y algunos de ellos incluso pudieron asistir a una actividad de inmersión en polaco en una tienda con productos típicos en el pueblo.
Después de unas horas de tiempo libre, nos volvimos a reunir para hacer una búsqueda del tesoro que les permitió conocer un poco mejor las instalaciones.
Para terminar y antes de irse a casa, los chicos y chicas estuvieron tallando calabazas. Cada una con su toque personal, ¡y todas muy creativas!






¡Hasta mañana!