¡Hola desde Dublín!

¡Ya estamos oficialmente en la isla esmeralda!

El viaje ha arrancado con fuerza, risas y alguna que otra aventurilla que ya forma parte de los grandes recuerdos de este grupo porque ¿Qué sería de un buen viaje sin una pequeña dosis de emoción en el aeropuerto? Nuestro momentillo de suspense sucedió cuando un miembro del personal insistía en que la puerta de embarque que marcan las pantallas no era la correcta y nos bloqueaba el paso! ¡Menos mal que a base de insistir logramos pasar y subir al avión!

Ya a bordo pudimos relajarnos, pensar como sería nuestras próximas semanas e incluso algunos pudieron disfrutar por primera vez de qué es viajar en avión mientras veían por la ventanilla los pueblos iluminados que dejábamos a nuestro paso.

Para compensar el cansancio de una travesía digna de Phileas Fogg , hoy nos hemos librado de madrugar y nos hemos relajado en el cine viendo Spa Weekend, una comedia perfecta para disfrutar sin sufrir por el nivel de inglés. Eso sí, entre la emoción acumulada y las pocas horas de la noche anterior, ¡más de uno aprovechó la oscuridad de la sala para echarse una buena cabezadita!

Tras de ese descanso, una parada para comer y a sumergirnos en las clases de inglés. En ellas hablamos de lo que más nos gusta hacer en verano, revelamos mensajes escritos en braille y descubrimos curiosidades de Irlanda.

Después, tuvimos un ratito de tiempo libre y volvimos con nuestras familias preguntándonos: ¿Quién hará más plenos mañana en la bolera? .

 

 

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Pilar L.

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