Bienvenidos nuevamente a una entrada del blog de Dublín.
Se acerca inexorablemente el final de nuestra estancia y se va notando. El viernes comienza un poco gris, aunque la temperatura no es mala. Como hoy no tenemos clase en el colegio, haremos una pequeña excursión para aprovechar la mañana. Así que nos reunimos pronto en Liffey Valley y cogemos un autobús hacia el centro. Allí nos espera una última vez Kelly, y nos dirigimos a la estación de tren para subirnos dirección sur con destino Dún Laoghaire, este pequeño barrio de las afueras de Dublín es famoso por su ambiente relajado, el paseo del puerto y nuestro objetivo principal visitar Forty Foot. Un lugar de baño típico de la zona. Llegamos a la estación de Dún Laoghaire y salimos dando un paseo hacia allí. Al llegar vemos mucha gente que ya está dándose un baño en Sandycove. Así que los más valientes, van a la zona de vestuario de la cala y se ponen sus bañadores. Sin más dilación se acercan al agua y se sumergen en ella. Sin duda está un poco fría como era de esperar, pero seguramente comparable al agua de las Cíes. Pasamos un rato disfrutando de la mañana y después nos secamos y vestimos para volver caminando por el paseo marítimo hasta la estación. Hasta tenemos la oportunidad de ver una foca cerca de la orilla.


Cogemos el tren de vuelta al centro y al llegar nos despedimos finalmente de Kelly y nos dirigimos a la parada de bus para volver a Liffey Valley y comer tranquilamente antes de nuestra actividad de la tarde en el colegio.
Una vez en la escuela, nos espera Peter para darnos una lección práctica de hurling. El hurling es un deporte de pelota con portería que se juega con un palo de madera de fresno y una pelota de corcho recubierta de cuero. Al igual que en el fútbol gaélico se otorga un punto por encima de la portería y tres en caso de gol. Peter nos explica cómo se hace para pasar la pelota, recogerla del suelo y demás mecánicas del juego y acto seguido formamos dos filas enfrentadas para practicar el pase largo, en lugar de usar la pelota reglamentaria como antes, utilizamos una de tenis que es un poco más sencilla. Al terminar nuestra sesión de entrenamiento hacemos dos equipos y jugamos un pequeño partido de fútbol. El marcador termina igualado a cinco goles y se tiene que decidir por lanzamientos desde el punto de penalti, que termina en un ajustado 4 a 3 para el equipo con petos. Recogemos nuestras cosas y nos despedimos hasta el día siguiente que tendremos nuestra última excursión de fin de semana. 




El sábado comienza temprano y nos reunimos en Blanchardstown para coger nuestro transporte hacia Emerald Park un parque de atracciones en las afueras de Dublín lleno de multitud de atracciones de todo tipo, montañas rusas de diversos tipos, otra temática de vikingos con caídas en barca, de dinosaurios, etc. También cuenta con un zoológico que contiene grandes felinos, una zona de lemures de cola anillada e incluso una de aves rapaces, la cual tiene una exhibición de los mismos al aire libre donde te explican cuáles son autóctonos de Irlanda. También cuenta con una función de circo con actuaciones diversas. Al llegar nos proporcionan nuestras pulseras y rápidamente nos separamos para ir a probar primero las atracciones que nos parecen más interesantes.




Después de mucha diversión en el parque, alguno hace una pequeña parada en la tienda de regalos para llevarse un recuerdo y con ello nos dirigimos a la parada para coger el autobús de vuelta y así regresar hasta Liffey Valley y despedirnos hasta el lunes, que será el último día completo antes de nuestra vuelta.
Nos vemos en la próxima entrega que cerrará nuestra andanza por la isla esmeralda.