Hi there!
Por fin comenzó nuestra aventura en Norwich. Después de despedirnos de las familias en Vigo, nos pusimos rumbo a Reino Unido con muchas ganas de empezar. El viaje en bus fue muy ameno, los nervios y la ilusión ya empezaban a mezclarse con el cansancio.
Al llegar al aeropuerto y pasar todos los controles, aprovechamos para comer algo antes de continuar el viaje. Algunos optaron por desayunos más originales que otros (cada uno tiene sus preferencias 🙄)


Aunque algo que no entiende de cansancio son las ganas de hacer un TikTok. Las chicas tenían claro que querían grabarlo y, después de un poco de negociación, lo consiguieron. Resultado de 10/10.



Después del viaje, por fin llegamos a Norwich. Tuvimos un ratito para explorar la zona y comer algo antes de que las host families vinieran a recogerlos. Y ahí comenzó realmente la aventura.


El jueves les esperaba el primer día de instituto británico. Por la mañana pusimos rumbo al centro, donde los chicos conocieron a sus buddies y comenzaron a integrarse en las clases con sus compañeros británicos. No han tardado demasiado en soltarse a pesar de los nervios iniciales.
Ya me han contado todo tipo de anécdotas divertidas. Yo espero impaciente cada “profe, digo Andrea, a que no sabes…”, porque nunca sé con qué historia van a aparecer esta vez.
Además, ya me han dicho cosas como “es que ahora ya solo me sale decir yeah” o “¿sabes que ahora hablo en sueños en inglés?”. Inmersión lingüística de 10.


Y si hay algo que tampoco está pasando desapercibido son los packed lunch. Cada día descubrimos cosas nuevas y algunos almuerzos son más curiosos que otros, pero aquí somos de probar. Incluso si hace falta que un cacho pase por varios de nosotros antes de decidir si nos convence.
Uno de los grandes descubrimientos fue un bollo con slime dentro que acabó siendo devorado. No quedó ni rastro.

Por la tarde nos esperaba un tour por Norwich con nuestro activity leader, Mark, que nos enseñó algunos puntos de referencia para orientarnos por la ciudad. También aprovechamos para descubrir algunos rincones escondidos de esos que solo conocen los locales.
La verdad es que Norwich es precioso. Da gusto pasear por sus calles.




El viernes volvimos por la mañana al instituto para seguir con la integración. Los chicos ya van acostumbrándose a coger el bus y a compartir las clases con sus compañeros británicos. Y yo sigo recopilando anécdotas, porque, por lo que parece, material no me va a faltar.


Por la tarde conocimos a Emma, nuestra otra activity leader, con quien dimos un paseo junto al río. Seguimos el recorrido por el que antiguamente llegaban en barco alimentos y materiales de construcción a Norwich, así que aprovechamos para conocer un poquito más la historia de la ciudad mientras disfrutábamos del paseo.
Eso sí, creo que esta actividad también ha marcado un antes y un después en algo: las fotos. Hemos pasado de tener que convencerlos para salir en ellas a que me pidan por favor que les saque fotos “con aura”. Y, por supuesto, ya están planeando las sesiones fotográficas para Londres 🙄




Después del paseo tuvimos tiempo para una buena merienda. Esta vez hubo un poquito de todo, su toque español, con un buen jamón serrano, y su toque adolescente, con una parada en KFC.


Después de un día bastante completo, volvimos a casa para cenar y descansar con las host families.
Y aunque hoy era nuestro día libre y este blog no iba a terminar así, al final ha habido una pequeña continuación. He bajado al centro y me he encontrado con algunos de los chicos, que me han incluido en su plan por un rato, la “Blancanieves con sus 5 enanitos”. Hemos ido a algunas tiendas y sacado fotos, hasta que me he escabullido para dejarles seguir disfrutando de su día libre.

Mañana nos vamos a Londres, que creo que no hace falta decir las ganas que tenemos todos. Después de tanta planificación de fotos “con aura”, veremos qué tal se les da la sesión londinense 🙄🇬🇧
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