¡Hola a todos una vez más!
En la entrada de hoy hablaremos un poco del jueves y viernes en nuestra estancia en Carshalton.
El jueves amaneció un buen día y madrugamos como es habitual, para atender a nuestras lecciones de inglés. La mañana transcurre tranquila como siempre y al acabar nos está esperando como siempre Akash, así que emprendemos la marcha hacia la parada de bus y volvemos a coger el que nos llevará nuevamente a Kingston, esta vez para visitar el museo de la urbe. El museo contiene información sobre el propio municipio cuyo nombre oficial es Kingston upon Thames, y es la ciudad más importante del distrito londinense conocido como Royal Borough of Kingston upon Thames. De los cuatro distritos reales es el más antiguo.

En el museo de Kingston
En el museo podemos aprender algunas de las curiosidades más interesantes sobre la misma. Por ejemplo, al ver el nombre de Kingston podríamos pensar que su nombre significa King’s stone, pero nada más lejos de la realidad. En realidad, su nombre viene de la palabra del inglés antiguo Cyninges tun, que significa la residencia del rey, nombre que aparece en escritos de mediados del siglo IX. Podemos ver también información relacionada con la piedra de la coronación. Esta piedra se dice que era donde se hacían las ceremonias para coronar a los antiguos reyes anglosajones. Como por ejemplo a Æthelstan, que fue el primer rey anglosajón, durante el siglo X, y que es considerado el primer rey de toda Inglaterra, así como otros seis reyes más.
Además de esto, podemos encontrar algunos otros restos arqueológicos de la zona así como las propias ventanas del museo, que son vidrieras del antiguo ayuntamiento situado en el mercado y que fueron trasladadas a lo que es el museo hoy día para garantizar su conservación. También hay elementos más modernos correspondientes al siglo XIX y XX, así como una exposición de arte de mediados del siglo XX con pequeños fragmentos en vídeo de curiosidades de la época.

Hampton Court Palace
Al terminar nos pasamos un rato por el centro comercial para echar un vistazo a posibles souvenirs. Y con esto nos dirigimos a la estación para coger nuestro bus de vuelta a casa.

Jose, Miguel y Andrés con “The long water” y el palacio a sus espaldas
El viernes por la mañana tuvimos nuestras últimas lecciones de inglés de la semana. Cuando acabamos, Akash nos esperaba una vez más, para dirigirnos una última vez a Kingston. Esta vez nos dirigimos a Hampton Court Palace, lugar que fue residencia del cardenal Thomas Wolsey, ministro del rey Enrique VIII a comienzos del siglo XVI. Poco después lo cedería al rey. Este palacio es una clara muestra de arquitectura de estilo Tudor y barroca, ya que fue remodelado en más de una ocasión y ampliado. Cuenta con unos amplios jardines e incluso un laberinto verde. Después de visitar la entrada de la casa del guarda rodeamos el palacio y paseamos por los jardines adyacentes en nuestro camino de vuelta, pudiendo ver a algún ciervo y también el río Támesis, que pasa por la ciudad como su nombre indica.
Y sin más nos despedimos hasta la próxima entrada.