¡Buenos días familias!
Vamos allá con las aventuras de este finde.
Como ya os había comentado en el blog del viernes, esa tarde tuvimos baile irlandés. No os voy a engañar, las caras al empezar no eran las más motivadas del mundo, alguno pensaba que iba a ser un aburrimiento total. Pero la música empezó a sonar, nos liamos con los pasos, y entre risas y algún que otro resbalón la cosa se fue animando. Al final lo pasaron genial. Hasta yo me animé a salir a bailar!! Y no os voy a engañar, me divertí mucho más de lo esperado. Fue una tarde que empezó con dudas y acabó con risas, que es lo importante. Al final se les dan mejor el baile irlandés de lo que pensaban jajajajaja.



El sábado nos tocaba una excursión muy guay, la Giant’s Causeway. El sitio es impresionante, parece de otro planeta, y creo que nos encantó a todos. La mayoría quería quedarse a hacer toda la ruta completa, pero tuvimos que seguir con el plan porque nos esperaba Belfast. Allí dimos un paseíllo antes de volver. Fue una pena no poder quedarnos más rato, pero por lo menos nos llevamos una buena idea del ambiente de la ciudad.

Y ayer domingo, el día libre, pasó algo curioso. Y es que sin ponernos de acuerdo, la mayoría acabamos en el Phoenix Park. Queríamos ver los famosos ciervos del parque, pero estaban todos escondidos. Luego nos enteramos de que esa misma mañana había habido una maratón, así que seguramente se habían ido a otro lado a descansar. Aun así, el paseo mereció la pena, porque nos vino bien un día algo más relajado después de tantas actividades seguidas.
La verdad es que fue un fin de semana completito, con un poco de todo: música, paisajes espectaculares, una ciudad nueva y hasta la misión fallida de encontrar ciervos. Poco a poco se van acumulando las anécdotas y los recuerdos, y da la sensación de que el tiempo aquí vuela, solo nos queda una semana y parece que fue ayer cuando llegamos!!
Seguiremos informando desde tierras Irlandesas, con paraguas en mano y disfrutando de lo que nos queda aquí 🍀🇮🇪