¡Buenos días, familias!
Como os contaba en la anterior publicación, el domingo fue un día para estar con las host families y descansar, ¡que hay que recargar las pilas para afrontar esta última semana! Además, el tiempo tampoco acompañó demasiado, así que algunos aprovecharon para hacer planes, como ir al shopping centre (aquí las tiendas abren también los domingos) o visitar pueblos cercanos, como Cahir, mientras que otros optamos por quedarnos con nuestras familias y disfrutar de un día más tranquilo.
El lunes, aunque en España fue festivo, aquí estuvimos a tope con nuestras clases. Eso sí, hubo una diferencia respecto al resto de los días: los estudiantes irlandeses no tienen clase ni el lunes ni el martes porque se han ido de excursión, así que nuestros chicos y chicas han podido disfrutar de las clases prácticamente para ellos solos.
Han tenido asignaturas como Green-Schools, en la que han trabajado la importancia de cuidar el medioambiente y adoptar hábitos sostenibles en su día a día, o Physical Education, donde han aprendido a jugar al fútbol gaélico, un deporte diferente al fútbol que conocemos en España, ¡porque aquí también se utilizan las manos!

Al acabar las clases, Joe nos estaba esperando, como cada tarde, para realizar la actividad del día. En esta ocasión tocó… ¡Irish dancing!
Un profesor vino a impartirles una clase de baile irlandés y tuvimos toda la sala de la cantina a nuestra disposición para movernos y bailar a gusto. Cabe destacar que el baile irlandés tiene bastantes similitudes con el baile gallego, así que algunos, como Yago, se sentían como en casa, ya que practica baile en Vigo.
El profesor les pidió que se colocasen por parejas mixtas, de chico y chica, ya que es una de las formas habituales de bailar Irish dancing. Al principio, algunos se mostraron un poco reacios a formar las parejas, pero el profesor acabó consiguiendo que se animasen y se lanzasen a probar los pasos.
Tuvieron que practicar rondas, giros, saltos en el sitio y movimientos en pareja, cogidos de la mano. Incluso aprendieron el famoso paso de tacón-punta-tacón, que también nos resulta familiar en el baile tradicional gallego.

Aunque al principio la idea de ponerse a bailar les echaba un poco para atrás, al final la actividad fue muy divertida y se lo pasaron bien. Eso sí, ¡no me dejaron sacarles demasiadas fotos porque les daba una vergüenza tremenda! Aunque alguna que otra conseguí hacer… 😄
Cuando terminamos, nos fuimos a la parada del autobús para volver a casa, descansar y cenar después de un día de lo más completo.
Y hoy martes nos espera otra jornada cargada de actividades. Esta tarde, las chicas participarán en la Open Night del colegio, una jornada de puertas abiertas en la que las familias y el alumnado de Educación Primaria podrán conocer las instalaciones y descubrir todo lo que ofrece el centro. Ellas se han ofrecido voluntarias para colaborar en la organización y ayudar a enseñar el colegio a quienes vengan a visitarlo.
¡Así que ya son unas irlandesas más y están participando de lleno en la vida del colegio!
Nos espera, por tanto, un día muy interesante y también con bastante trabajo. Os iré contando cómo se desarrolla todo para que podáis seguir acompañándonos en esta aventura.
Y, aunque todavía nos quedan unos días por delante, ya empiezan a escucharse comentarios de que les da pena tener que marcharse. ¡Eso es buena señal! Así que vamos a aprovechar al máximo esta última semana y a disfrutar de cada momento.
Un abrazo, familias. ¡Nos leemos en la siguiente publicación!