¡¡Hola a todoosss!!
Todo va muy bien por aquí. Ayer fue un día intenso y lleno de emociones desde el primer momento. La despedida en la cinta de facturación fue algo caótica porque, a diferencia de lo habitual, no había una segunda persona apoyando… y por un momento parecía que no llegaríamos a tiempo al avión, ¡pero lo conseguimos! Los últimos rezagados entraron cuando quedaban solo 4 minutos para cerrar puertas. Primera misión superada.

El vuelo fue muy agradable, no iba lleno y eso nos permitió movernos de asiento varias veces, así que llegamos a Londres-Stansted de buen humor. Allí hicimos las paradas de rigor (baño, control de pasaportes, maletas) y hubo incluso una pequeña anécdota con un pasaporte que casi se nos despista… pero todo quedó en un susto. Después fuimos a la zona de autobuses a encontrarnos con Keith, nuestro driver, que nos llevó hacia el destino final.

El viaje en autobús fue largo y con lluvia, pero el grupo lo llevó con muchas ganas. Algunos descansaban mientras otros ponían música para animar. En la parada de media hora tuvimos hasta un pequeño “concierto” de piano improvisado, que nos ayudó a despejarnos.
Tras 4 horas y media de viaje, llegamos a Swansea, donde nos recibió Christine, nuestra coordinadora, que se encargó de repartir a los chicos y chicas en sus familias de acogida y en los taxis. No fue fácil meter todas las maletas en los taxis, pero con un poco de ingenio todo el mundo llegó a su “new home”.
Hoy el plan ha sido mucho más tranquilo: adaptación con las familias y primeras visitas por la zona. El cielo sigue gris y lloviendo, pero como buenos gallegos sabemos que eso no nos frena.

Todos están bien, ilusionados y con ganas de seguir descubriendo esta experiencia. Ahora nos vamos a descansar que mañana tenemos nuestra primera excursión, ¡¡nos vamos a Cardiff!!
Os mantendremos informados,
Laura e Iria