Derry Girls

Hola familias! Cómo ha sido volver a abrazarlos otra vez? Alguno ha crecido? Quería hablaros de los últimos días, pero antes quería hacer una especie de “recap”, porque el tiempo aquí ha pasado muy rápido y no nos queremos olvidar de nada.

Llegamos a Derry un 24 de Noviembre, estábamos muy cansados del viaje, pero manteníamos los ojos muy abiertos por los nervios de lo que nos esperaba. Pronto nos empezamos a conocer, a entablar conversaciones, a perder la timidez y a soltarnos un poquito. Un día sin darte cuenta estás sentada en el bus con alguien que hace 3 días no conocías. Ya tenéis vuestras propias bromas internas pasados los 5 días. Llevas una semana y cada vez te caen mejor tus nuevos compañeros. Se convierten en tu pequeña familia casi sin quererlo. En las excursiones? Os sentáis todos juntos. En los recreos? Estáis todos juntos. Al Poundland? Todos juntos. Al McDonalds? Siempre juntos.

Y pensar que hace 21 días no conocías ni a la mitad de esta gente.

En Derry todos los días es algo nuevo, un día estás conociendo al alcalde de la ciudad y al siguiente estás celebrando Halloween. Otro día estás jugando a un bingo musical y al siguiente estas en el parque jugando a las sardinas en lata. Un día estás descubriendo las catedrales y al siguiente perdiendo estrepitosamente a los bolos o aprendiendo baile irlandés. Un día estás conociendo a tu host family y al siguiente les estas dando un abrazo de despedida.

En fin, qué dura se nos va a hacer la vuelta a la realidad…

Pero lo cierto es que las ciudades no sólo las conforman las murallas y los Guildhalls y los Pounlands, las ciudades las conforman las personas que las habitan. Y estos chicos y chicas han habitado Derry de la mejor manera posible: juntos. Porque este viaje no habría sido lo mismo sin las bromas de Mariela, sin el sarcasmo de Noa, sin la curiosidad de Alan, sin el desparpajo de Claudia, sin la inquietud de Aitor, sin la sonrisa de Lucia, sin la media sonrisa de Bruno, sin los despistes de Aldara, sin la chaqueta de Lucas F, sin la ternura violenta de Emma, sin el cariño incondicional de Isma, sin la energía incansable de Jeremías, sin la torpeza entrañable de Tania, sin el optimismo de Lucas R, sin la calma de Sara, sin la dulzura de Alexandra, sin las ideas locas de Alba o sin las ideas aún más locas de Sabela.

Pero todo llega a su fin, lo queramos o no. Y aunque nos espera la rutina, también nos llevamos algo mucho más valioso: los recuerdos, las risas compartidas, las conexiones inesperadas y la sensación de que, por un tiempo, fuimos parte de algo único. Puede que la ciudad de Derry se quede atrás, pero las huellas que dejamos en ella y que ella dejó en nosotros, seguirán con nosotros por siempre.

Así que, aunque se nos haga difícil decir adiós, lo cierto es que no estamos diciendo adiós a todo. Estamos diciendo hasta pronto, porque todo lo que hemos vivido, cada momento compartido, sigue siendo parte de nosotros. Y quién sabe, quizá algún día nuestros caminos se crucen de nuevo, aquí o allá, en cualquier rincón del mundo.

Hasta entonces, recordemos lo que hemos sido, lo que hemos hecho, y todo lo que hemos aprendido.

Un abrazo y SLÁINTE!

Nerea.

 

avatar

Nerea Vaqueiro Costas

Un pensamiento en “Derry Girls

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *