Primeros días y visitas a Londres 🇬🇧Ⓜ️🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿

Hola familias! Que tal estáis? Todo bien por casa? Los echáis de menos? Aunque sea sólo un poquito?

Por aquí el tiempo ha volado y a los chicos y chicas ya les ha dado para hacer un montón de cosas. Pero, como dijo Jack el Destripador (icono inglés donde los haya) vamos por partes:

El primer día nos despedimos de nuestras familias en el Vialia y nos montamos en un bus que nos llevó directamente hasta el aeropuerto de Porto. Allí tuvimos que esperar un ratito en el que aprovechamos para conocernos un poco mejor. Después de facturar maletas, pasar el control de seguridad, darnos un breve paseo por el Duty Free e ir al baño, nos montamos en el avión y aprovechamos para echarnos una cabezadita.

Una vez aterrizamos, recogimos las maletas, volvimos a darnos un breve paseo por el Duty Free, volvimos al baño y cuando salimos ya nos esperaba Pam, una de las monitoras que nos acompañará aquí en las excursiones. Después de las debidas presentaciones, nos fuimos en bus hasta Kingston upon Thames, una pequeña ciudad con diversas tiendecitas, restaurantes y espacios en los que relajarnos.

Dato curioso: Los primeros documentos de Kingston upon Thames, o Kingston a secas, datan del 838 AC. y se cree que en esta ciudad se han llegado a coronar hasta a 6 reyes ingleses.

Volviendo al grupo, después de comer y explorar un poco Kingston por su cuenta, nos volvimos a reunir con ellos para ir al parque, en donde nos encontramos una grata sorpresa!

(Si, estábamos cansados)

Finalmente, después de volver del parque, nos fuimos a casa a conocer a nuestras nuevas familias y descansar, porque al día siguiente tocaba visitar Londres!

Y así fue, nos reunimos con ellos temprano en la estación de tren de Kingston y junto con Pam y Vincent, nuestro guía, nos fuimos directos a Londres.

En cuanto llegamos a la estación de Waterloo, algunos ya encontraron con qué entretenerse.

Después de eso nos fuimos a dar una vuelta por The Vaults, una serie de bóvedas bajo Waterloo Station un poco laberínticas conformadas por arcos ferroviarios en desuso y viaductos de ladrillo construidos en 1848 pero que se ha ido transformando primero en una morgue victoriana y después en un lugar cultural y de encuentro de diversos artistas del grafiti.

Al salir de los túneles, nos fuimos directos a el London Eye, una noria que quiere parecerse a la que ponen en navidad en Vigo, pero a la que le faltaban, sin duda alguna, alguna que otra luz.

Desde el London Eye dimos un paseo a la orilla del Río Thames y cruzamos por el Westminster Bridge hasta el Great Bell of the Great Clock of Westminster, también conocido como Big Ben.

Después nos dirigimos al Buckingham Palace cruzando por Saint James Park, donde vimos ardillas e intentamos dar de comer de nuestros bocadillos a los patos que lo habitan. Al llegar al Buckingham Palace, aunque no nos dio tiempo a ver el cambio de guardia, pudimos aprovechar (los que aún teníamos bocadillo) para tirarnos a comer en The Green Park.

Poco después, nos volvimos a reencontrar y nos dirigimos a Leicester Square en donde los chicos y chicas tuvieron tiempo libre para visitar el M&M’s World o la tienda de LEGO, y también para ir a Chinatown.

Tras esto, volvimos en metro hasta la estación de Waterloo y de ahí volvimos en tren hasta Kingston, en donde nos despedimos hasta el siguiente día.

Por último, el Domingo con las energías cargadas de nuevo, volvimos hasta la estación de Waterloo en  Londres y de ahí nos fuimos directamente al Natural History Museum. Este museo contiene más de 70 millones de especímenes y objetos en colección, pertenecientes a diversos campos de la historia natural, como la paleontología, la zoología o la mineralogía.

Después de conocer a Darwin, ver dinosaurios y comprarnos algo en la tienda, nos fuimos directos al metro y de ahí a Candem Town, un distrito famoso por tener el mercado callejero más variados y extravagante de todo Londres. Ahí los chicos y chicas tuvieron tiempo para regatear y comprar algún que otro souvenir.

Finalmente, volvimos a coger el metro hasta la estación de Waterloo y de ahí nos fuimos directos a Kingston, en donde nos separamos para irnos a casa y descansar un día más.

Esto ha sido solo el principio y como podéis intuir ha sido un principio bastante intenso y repleto de aventuras. Esperemos que las próximas semanas sigamos teniendo muchas más aventuras.

Un saludito a todos en casa, nos vemos 😉

 

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Nerea Vaqueiro Costas

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