¡Hola a todos de nuevo! 👋🏼
Y ahora sí, ha llegado el momento de escribir la última y más emotiva entrada de nuestro blog. El fin de semana y lo que llevamos de lunes han venido cargados de emociones intensas, despedidas difíciles y la sensación de haber vivido una experiencia inolvidable.
El sábado pusimos rumbo a Bristol para nuestra última gran excursión de fin de semana. Aunque el tiempo no nos acompañó del todo, la ciudad nos pareció preciosa y pasamos un rato maravilloso juntos. Precisamente, con la excusa de resguardarnos del mal tiempo, visitamos uno de los museos más increíbles que hemos visto jamás (¡una auténtica pasada!). Además, la gran mayoría aprovechó el tiempo libre para comprar algunas cosas chulas y llevarse un buen recuerdo.



El domingo disfrutamos del tradicional día en familia, con un aliciente increíble ¡había un mercadillo de comida en el pueblo de Exmouth! Fue un planazo fantástico para pasear y picar algo, sobre todo porque el cielo por fin se despejó y nos regaló un día precioso. Pero el momento más fuerte del día llegó con las despedidas de sus amigos ingleses: fue un instante súper emotivo, lleno de abrazos y alguna que otra lagrimita tras tantas semanas compartiendo el día a día.
Y hoy lunes, tras unas mañanas de clases dinámicas y muy divertidas para cerrar el ciclo escolar, hemos hecho las maletas definitivas. Después de comer pondremos rumbo al aeropuerto, y a más de uno se le escaparán las lágrimas al cruzar la puerta.
La verdad es que he tenido tantísima suerte… Me ha tocado un grupo de jóvenes extraordinarios: buenos, graciosos, amables y proactivos que me han hecho todo el camino mucho más fácil y bonito.
Habéis hecho un trabajo excepcional las familias, porque estoy absolutamente segura de que estos chicos van a llegar muy lejos. Ojalá cumplan muchísimos sueños y sigan conservando siempre esa mente inquieta tan maravillosa que tienen.
Cierra una etapa inolvidable. ¡En nada estamos en casita! ¡Hasta la próxima aventura! ✈️❤️