Cuando la lluvia irlandesa decide acompañarte rumbo a Howth, lo normal es buscar refugio… ¡pero nosotros decidimos plantarnos en un circo! Este jueves entre malabares, payasos y unos motoristas volando por los aires a una altura de vértigo, demostramos que los planes improvisados suelen salir bien.

Y es que últimamente no hay quien nos detenga, tras dominar por fin los autobuses y las rutas al colegio como auténticos lugareños, el viernes cambiamos las aulas por una sesión de cine de lo más emotiva con En el corazón de la bestia. Junto con nuestros compañeros de clase irlandeses, reflexionamos sobre el vínculo con nuestra familia de cuatro patas y echamos alguna que otra lagrimilla.

Por la tarde, como nos sobra energía, dimos el salto al césped para probar el fútbol gaélico, al principio entender las reglas del juego fue algo complicadillo pero, con las ganas que le pusimos, ¡No había quien nos parase!

Ahora toca recargar pilas porque este fin de semana nos espera naturaleza en estado puro con una ruta por el parque de Glendalough. ¿Cuántos kilómetros marcarán nuestros podómetros esta vez?