El lunes hemos vuelto a las clases en la academia por la mañana. Hicimos una carta a nuestro yo del pasado y jugamos a descubrir mentiras. Por la tarde nos tocó el último tour: visitar el Baltic Triangle, un barrio de Liverpool que se caracteriza por antiguos edificios industriales dedicados antiguamente al puerto y al sector naviero, y que hoy en día ha sido reocupado por pequeños negocios locales.

El ambiente del barrio es muy bohemio, y está lleno de murales de graffiti, de tiendas de ropa, música o pintura y pubs alternativos.


Lo más destacado, además del famoso mural de los Beatles, un Bansky y el graffiti de las alas de los Liver Birds, es el Baltic Market:

El Baltic Market es un lugar de puestos de comida que abre los fines de semana, y el Red Brisk Market, antaño situado en este precioso edificio de ladrillo rojo, tiene todo tipo de artesanías y productos locales.


Hinctson’s Brewery es una antigua fábrica de cerveza. Además, nuestro instituto (que está en este mismo barrio) formaba parte de la industria de aceite de ballena. ¿Sabíais que las calles están ahondadas por el peso de las ballenas que traían de Groenlandia para el aceite de las lámparas?


Resulta que la canción más famosa de los Beatles se originó como una broma tonta a Ringo a raíz de un postre italiano…
El mercado nos encantó tanto que nos quedamos unas horas más (y algunos volvieron al día siguiente). Es inmenso y laberíntico, y tiene cosas muy creativas y originales. Además, no hay gente atendiendo en los puestos, solo un mostrador central, así que es un poco «self-service». Como españoles, eso nos choca un poco, pero en realidad da mucha libertad para entrar en todos los puestos y mirar sin compromiso.

Hoy es martes, último día en Liverpool. Yo, por lo menos, estoy bastante emocionada por la vuelta, y llevo esta semana queriendo aprovechar al máximo nuestras últimas horas aquí. Ayer salió un poco el sol por primera vez en tres semanas, y retuvimos en nuestra memoria las últimas imágenes de la catedral, la vista del muelle, o la majestuosa Dale Street. Por la mañana fuimos a hacer un juego de fotografía en inglés a una de mis zonas preferidas de la ciudad: St John’s park, donde está la librería, la galería de arte y el museo.

Un poquito de cielo azul en el gris…

Esta tarde tocó divertirnos en la bolera, y después, a comprar los últimos souvenirs, despedirnos de nuestras host families, terminar las maletas y descansar para el día de mañana.



Adrián se hizo un hueco en el mural de los mejores puntajes de la historia de la bolera.
Bye bye, Liverpool! Thank you for welcoming and hosting us over these past few weeks ❤ We’re so grateful for all the learning, the fun, and the memories.

Recuerdos de la graduación jijiji.

We made it!
¡Mañana nos vemos! 😭❤














































































Nuestra próxima parada fue el estadio del Manchester United:
El domingo terminó con el viaje de vuelta a Liverpool y a las familias, porque el lunes nos esperaba el inicio de una nueva aventura: la inmersión en un instituto de secundaria británico.












