Llega el final: ¡pero qué final!

Buenas familias,

Unos dirán que pasó rápido, otros dirán que lento, pero hemos llegado al último blog, donde contaré las peripecias de unos días de últimas veces.

El lunes tuvimos salida al cine. La peli que vimos fue Tron: Ares. Nada más llegar, rápidamente nos hicimos con bolsas de chuches, helados, palomitas, agua y todo lo necesario para disfrutar de una película de ciencia ficción. Digamos que las opiniones al salir del cine eran dispares, pero ¡no todo los días se ve una película en Inglaterra!
Después tuvimos tiempo para dar el último paseo por la ciudad de Carlisle y despedirla como se merece: ¡haciendo las últimas compras!

El día de ayer fui súper emocionante, pues tuvieron la ceremonia. La ceremonia empezó con nuestra actuación, que consistió en un discurso que prepararon Roque y Rodri mientras Antía y Fátima tocaban el piano. Al acabar el texto tan emotivo que prepararon, agradeciendo su estancia aquí y recordando desde el momento en el que salieron del Auditorio Mar de Vigo hasta la frases en latín que citó el director en la asamblea nada más llegar: tempus fugit y campe diem, todos cantaron la canción de Riptide. En su conjunto fue una puesta en escena de 10.


Después el director pasó a repartir los diplomas junto a un lápiz y a dos bolsitas de gominolas.

Aquí Mencía presumiendo de su pedazo diario en forma de cómic, que hizo en la asignatura de Project, en donde les mandaron hacer un diario de esta experiencia.


Después llegaron las despedidas. Un momento nostálgico de darse cuanta que las tres semanas rápidamente han llegado al final, de abrazarse con las nuevas amistades y agradecer a los amigos presentes por lo que hemos vivido.

Nos teníamos que hacer una foto con Mrs Hopper, su energía desbordante y su forma de tratar tan cariñosa hizo de nuestra estancia una experiencia maravillosa.

El internado nos sorprendió con una recena especial. Comimos pizza, nachos con salsa y pastelitos de coco y de chocolate.

 

Es hora de decir adiós, y no olvidarnos del privilegio que ha sido poder vivir tres semanas aquí. Los profesores, el equipo directivo y las housemothers han hecho todo lo posible para que nuestra estancia fuese lo más acogedora e innolvidable posible. Teniendo en cuenta las lágrimas derramadas ayer y los múltiples “no me quiero volver” me da a mí que los chic@s han disfrutado realmente de esta experiencia, que van a recordar de por vida.

En lo que a mi respecta, ha sido un verdadero placer conocer a todos vuestros hij@s y vivir con ellos este programa que tanto marca. Me lo he pasado muy pero que muy bien jugando y hablando con ellos. Es un gusto poder trabajar con adolescentes con sentido común, que tienen criterio, son respetuosos y agradecidos.

Ojalá volver a coincidir algún día.

Un beso enorme y carpe diem,

Claudia

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Claudia Martínez de Alegría Madera

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