Nos despedimos de UK!

¡Hola, familias!

¡El viaje ya ha llegado a su fin y ya habéis podido volver a darles un abracito a los chicos y chicas! ¿Qué tal ha sido ese reencuentro? ¿Los notáis más altos? ¿Con acento inglés, quizás? ¿Han vuelto con un sorry y un thank you para todo? ¿O todavía están aterrizando y necesitan unos días para volver a acostumbrarse a los horarios, la comida y, sobre todo, ¡a teneros cerquita?

¿Qué os parece si, antes de que os cuenten todas sus aventuras (y no os preocupéis si todavía vais por el capítulo dos de una historia que parece tener veinte), os contamos nosotras qué estuvimos haciendo esta última semana?

Veréis, después de disfrutar de nuestro día libre el domingo, el lunes volvimos a clase con nuestros buddies, ¡que ya nos estaban esperando para acompañarnos! Después nos fuimos directos a Hampton Court, un antiguo palacio que fue residencia de la familia real hasta el siglo XVIII. Allí dimos un paseíto por los alrededores, junto al río, y disfrutamos de unas vistas preciosas. Después, volvimos a casa para descansar y coger fuerzas para todo lo que nos esperaba. ¡Que una semana en Inglaterra da para mucho!

El martes volvimos a reunirnos en Kingston Train Station para ir todos juntos a clase y, al terminar, nos fuimos a Fairfield Recreation Ground, un lugar que ya conocíamos porque fue allí donde aprendimos a jugar al Rounders. Esta vez nos esperaba una actividad de juegos populares en la que pudimos correr, reírnos, trabajar en equipo y, por supuesto, descubrir que algunos se toman muy en serio eso de ganar. ¡Que una cosa es venir a aprender inglés y otra muy distinta perder la oportunidad de proclamarse campeones!

El miércoles, una vez más, nos reunimos para ir a clase y, después, llegó una de las actividades más esperadas: ¡el LASER TAG! Y la verdad es que el recinto no decepcionó. Además de la zona de combate, había colchonetas, hinchables, minigolf e incluso coches de choque. Vamos, que si alguien pensaba que nos íbamos a aburrir, ¡se equivocaba por completo! Entre carreras, risas, estrategias de equipo y algún que otro intento de esconderse del enemigo, pasamos una tarde estupenda. Aunque sospechamos que más de uno todavía estaba repasando mentalmente quién le había eliminado primero…

 

Y llegó el jueves, nuestro último día de clase. Esta vez, además de aprender, tocaba despedirse de nuestros buddies, esas personas que nos han acompañado durante estas semanas, nos han ayudado a desenvolvernos en un entorno diferente y han hecho que nos sintiéramos un poquito más como en casa. Para darles las gracias por su cariño, su paciencia y su atención, compartimos unas pizzas entre todos.  Porque, aunque el inglés es muy importante, la pizza es un idioma universal!

Después de clase, volvimos a casa para hacer las maletas y disfrutar de nuestra última tarde con nuestros amigos, nuestras host families e incluso nuestros buddies. Una tarde de esas que, aunque en el momento parezcan una más, después se recuerdan con una sonrisa. Porque, cuando sabes que algo está llegando a su fin, hasta los momentos más cotidianos se vuelven un poquito más especiales.

Y, como ya sabéis, el viernes tocó volver a casa. Las maletas venían cargadas de ropa (esperamos que toda la que se llevaron al principio…), algún que otro recuerdo, muchas anécdotas y, sobre todo, unas ganas enormes de volver a abrazaros.

Y es que, aunque estos días hayan estado llenos de aventuras, nuevas amistades, aprendizajes y momentos que se quedarán con ellos durante mucho tiempo, no hay nada como volver a casa y poder contárselo todo a quienes más quieres.

Ahora empieza otra parte muy bonita del viaje: la de recordar las anécdotas, enseñar las fotos, reírse de las cosas que en su momento parecían un drama y descubrir que, casi sin darse cuenta, han aprendido mucho más que unas cuantas palabras en inglés. Han ganado autonomía, confianza, experiencias y, seguramente, alguna que otra historia que tardarán un poquito en contaros entera.

Y ahora sí… ¡se acabó la crónica desde Inglaterra!

Esperamos que hayáis disfrutado de estos pequeños resúmenes y que, a partir de ahora, sean ellos quienes os cuenten el resto. Eso sí, dadles un poquito de tiempo para descansar, que entre el viaje, las emociones y las ganas de contaros todo, ¡seguro que necesitan recuperar fuerzas!

Un ultimo saludo,

Nerea.

avatar

Nerea Vaqueiro Costas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *