Blog 6
Jueves 25 de septiembre
Después de comer, nos tocó correr un poquito: había que cambiarnos rápido y llegar a la estación de tren porque teníamos excursión. ¡Destino Exeter! La ciudad está muy cerca, pero tiene un ambiente lleno de tiendas y rincones para pasear, así que disfrutamos de una tarde de compras y de callejear por sus calles animadas.

Al regresar al internado, todavía con la emoción del viaje, nos esperaba un plan muy distinto pero igual de divertido: un animado partido de dodgeball. Las risas no faltaron, y cada lanzamiento iba acompañado de gritos de ánimo y algún que otro “¡cuidado!”.

Viernes 26 de septiembre
Si el día anterior había sido completo, el viernes se superó. Tuvimos la que, para muchos de nosotros, ha sido la actividad más divertida de todo el viaje: bubble football. Nos metimos en enormes burbujas de plástico que nos cubrían de la cabeza a las rodillas, y a partir de ahí todo fue rodar, rebotar y chocar unos contra otros. Entre las caídas y los choques, era imposible no reírse. Algunos demostraron auténticas habilidades para mantenerse en pie.

Después de cenar, la jornada aún no había terminado. Aprovechando el tiempo libre, varios decidimos dar una vuelta hasta la tienda para reponer provisiones de chuches y alguna que otra bebida. Después terminamos casi todos en el astro, la zona de campos de fútbol del internado. Allí, mientras algunos se animaban a jugar varios partidos bajo las luces del campo, el resto nos sentamos alrededor para mirar, charlar y animar a los equipos improvisados. Fue una noche tranquila pero llena de buen ambiente, perfecta para cerrar un día tan movido.
