Nuestros alumnos han vivido un fin de semana inolvidable, lleno de momentos especiales, nuevas amistades y experiencias únicas que recordarán siempre.
El sábado fue un día libre que muchos aprovecharon para quedar con sus buddies, sus compañeros nativos de la Ormiston Victory Academy. Pasaron la tarde juntos explorando la ciudad, compartiendo risas, charlas y nuevas experiencias. Fue una oportunidad fantástica para seguir practicando inglés en un entorno más relajado y continuar fortaleciendo los lazos de amistad que están surgiendo entre ellos.
El domingo, en cambio, tocó una de las excursiones más esperadas de todo el viaje: ¡Londres!
Madrugamos un poco y, tras un cómodo viaje en tren de unas dos horas, llegamos a la capital británica llenos de emoción y ganas de descubrirla. Nada más llegar, nos aventuramos en el famoso metro de Londres, que nos llevó directos al corazón de la ciudad.

Comenzamos nuestro recorrido paseando junto al río Támesis, desde donde pudimos admirar el imponente London Eye y escuchar algunas curiosidades sobre su construcción. Pero sin duda uno de los momentos más emocionantes fue cuando nos acercamos al Big Ben: verlo de cerca fue simplemente impresionante, mucho más de lo que imaginábamos.

A la hora de comer, nos detuvimos en el precioso St James’s Park, un lugar perfecto para descansar bajo la sombra de los árboles mientras observábamos ardillas, ocas, cisnes e incluso pelícanos. Después continuamos nuestro paseo pasando por las míticas cabinas telefónicas rojas, donde no faltaron las fotos y las risas.

Nuestro recorrido nos llevó finalmente hasta el Buckingham Palace, donde tuvimos la suerte de presenciar el espectacular cambio de guardia. Ver el desfile, los uniformes y la coordinación de los guardias fue una experiencia increíble que dejó a todos con la boca abierta.
Para cerrar nuestra visita, los alumnos disfrutaron de dos horas de tiempo libre por la zona de Piccadilly Circus, donde pudieron recorrer las tiendas más emblemáticas y comprar recuerdos para familiares y amigos. No faltaron las paradas en lugares tan icónicos como la tienda de LEGO, M&M’s World o el Hard Rock Café.

Regresamos a Norwich cansados, pero muy felices y con la sensación de haber vivido un día mágico en una de las ciudades más fascinantes del mundo. ¡Y muchos ya sueñan con volver a Londres!
El lunes fue un día más tranquilo. Tras las clases en la academia, nos reencontramos con Mark para disfrutar de un agradable paseo junto al río Wensum, que atraviesa toda la ciudad de Norwich. Fue la forma perfecta de cerrar este intenso fin de semana: una tarde relajada, buena compañía y un paisaje precioso que nos recordó lo especial que es esta ciudad.

Cada día seguimos sumando experiencias, aprendiendo, riendo y viviendo esta aventura al máximo. Norwich y sus alrededores nos están regalando momentos que, sin duda, quedarán para siempre en nuestra memoria!!
Un saludo grande familias!